El Monstruo del Sebadal en el Ateneo de La Laguna, Tenerife.
Este cortometraje nace como un proyecto comunitario, formado por un grupo de blogueros cinéfilos. La idea inicial era muy sencilla; una broma a costa de unas desafortunadas declaraciones, en las que se demonizaba a un valioso ecosistema local, las sebas o sebadales de la costa, en un intento por echar balones fuera con el fallido puerto de Granadilla. Sin embargo, el proyecto poco a poco fue creciendo, a medida que distintas personas que simpatizaban con la idea se fueron sumando al mismo.